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SALTOS

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alumnos haciendo diferentes saltos
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Los saltos: una habilidad motriz esencial en la actividad física

Son una de las habilidades motrices básicas más importantes en el ámbito de la actividad física y el deporte. Esta acción corporal consiste en una elevación significativa del suelo, impulsada principalmente por las piernas, y está presente en una gran variedad de disciplinas deportivas como el atletismo, la gimnasia, los deportes colectivos, la danza o incluso en actividades más especializadas como los saltos de trampolín o de esquí.

Fases de los saltos: desde el impulso hasta la recepción

Cada salto se divide en cuatro fases clave, cada una con una función específica para garantizar su eficacia. Comprender estas fases es esencial para perfeccionar la técnica y mejorar el rendimiento deportivo

1 – Acciones previas

Aunque no siempre son necesarias, las acciones previas tienen la función de asegurar las mejores condiciones posibles para ejecutarlo. Estas acciones pueden ser una carrera, otro salto o cualquier movimiento preparatorio que permita conseguir velocidad, colocación corporal y una situación espacio-temporal óptima para la siguiente fase. Un buen inicio puede ser determinante para garantizar la calidad global del salto.

2 – La batida

La batida es, sin duda, la fase más importante del salt, ya que determina el ángulo de salida y la trayectoria del vuelo. El éxito de esta fase se basa en una extensión vigorosa y coordinada del tren inferior, una correcta colaboración de todo el cuerpo y la obtención de un ángulo de salida preciso. La relación entre la velocidad horizontal y vertical es clave para definir la parábola del vuelo. Por ello, una batida técnicamente bien ejecutada puede marcar la diferencia entre un salto efectivo y uno fallido.

3 – La fase de vuelo

Durante el vuelo, la trayectoria del centro de gravedad no se puede modificar, pero el cuerpo puede realizar movimientos a su alrededor. Esta fase permite preparar la caída, superar obstáculos o ejecutar acciones técnicas según el tipo de salto. La postura durante el vuelo influye directamente en la eficacia de la recepción y, en algunos casos, en la continuidad de la acción siguiente.

4 – La recepción

La recepción o caída es la fase final del salto. Su función principal es absorber y transformar la energía acumulada durante la batida y el vuelo. Además, según el tipo de salto, puede tener objetivos específicos como perder la mínima distancia, amortiguar el impacto, mantener el equilibrio o preparar una acción posterior. Una buena recepción no solo garantiza la seguridad del atleta, sino que también permite optimizar el rendimiento global del movimiento.

Tipos de salto: diversidad técnica y funcional

En el ámbito deportivo, se clasifican en tres grandes grupos según su finalidad y sus características técnicas. Cada uno de ellos tiene una mecánica propia y unos objetivos específicos.

– Saltos de distancia

Tienen como objetivo alcanzar la máxima longitud posible. Se encuentran principalmente en el atletismo, con pruebas como el salto de longitud o el triple salto, y también en modalidades como los saltos de esquí. A nivel técnico, estas acciones requieren una carrera de impulso con velocidad y colocación óptima, una coordinación perfecta entre la carrera y la batida, y un ángulo de salida adecuado. Durante el aprendizaje, es esencial priorizar la calidad de la ejecución por encima de la cantidad y garantizar una zona de caída segura para evitar lesiones.

– Saltos con finalidad estética

Este tipo se caracteriza por buscar la máxima fidelidad a un modelo preestablecido, priorizando la elegancia y la precisión. Son habituales en disciplinas como la gimnasia artística y rítmica, los saltos de trampolín o el esquí artístico. Su diversidad de formas dificulta establecer una técnica universal, por lo que es esencial seguir progresiones adecuadas durante el aprendizaje. Cuando se utilizan multiplicadores de batida, como el trampolín, es imprescindible realizar una familiarización previa para garantizar la seguridad y contar con vigilancia y ayuda para evitar accidentes.

– Saltos con manipulación de objetos

El movimiento se realiza con el objetivo de controlar o manipular un objeto, habitualmente una pelota. Son frecuentes en deportes colectivos como el baloncesto, el balonmano, el voleibol o el tenis. A nivel técnico, todos los elementos del salto —desde la batida hasta la recepción— están subordinados al control del objeto. Durante la fase de vuelo, el equilibrio es clave para mantener la precisión, y la caída debe ser controlada para amortiguar el impulso y permitir la continuidad de la acción. Para mejorar este tipo, es fundamental practicar en situaciones reales de juego que simulen la dinámica deportiva.

La importancia de los saltos en el desarrollo motriz

Los saltos son mucho más que una habilidad motriz básica: son una herramienta clave para el desarrollo de la fuerza, la potencia, la coordinación y el equilibrio. Además, su gran variedad de formas y aplicaciones los convierte en una habilidad esencial en la mayoría de deportes y actividades físicas. Comprender sus fases y dominar su técnica permite no solo mejorar el rendimiento deportivo, sino también prevenir lesiones y asegurar una ejecución segura y eficiente.

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