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El Radar en V: Iniciación al fútbol para ciegos y automatización de la recepción en cuña

05/05/2026

Ilustración de estilo línea clara de un patio de escuela. En primer plano, un niño con chaleco amarillo dice "¡VOY!" mientras empuja una pelota de fútbol dentro de una bolsa de plástico hacia una niña con los ojos vendados y chaleco azul. Alrededor, otros niños juegan con los ojos vendados, y una niña ciega con bastón y gafas de sol está de pie a la derecha, delimitados por bancos de madera.
Ilustración del juego de Educación Física «El Radar en V». Los alumnos experimentan la interceptación de un móvil sonoro (pelota en bolsa) con los ojos vendados para mejorar la percepción auditiva y sensibilizar sobre la discapacidad visual.
            ➕ Ficha técnica: El Radar en V        
       
               
  • 🎯 Objetivo: Automatizar el patrón motor de la recepción en cuña basándose exclusivamente en información auditiva, anulando la dependencia visual y fomentando la confianza.
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  • 🏐 Material: 1 balón sonoro (o envuelto en bolsa de plástico), 1 antifaz por pareja y bancos suecos o colchonetas pesadas para delimitar.
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  • 🎓 Nivel: 3.er ciclo de Educación Primaria (5.º y 6.º).
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  • 👁️ Adaptación: Anulación de la vista con antifaz, uso de pelota que emite sonido por fricción o cascabeles para rastreo acústico, exigencia de silencio perimetral y aviso verbal («voy») antes de realizar el pase raso.
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Introducción:

El Radar en V es un juego de interceptación estática y dinámica diseñado para anular el canal visual y forzar la reeducación acústica del alumnado. La mecánica exige que el jugador interprete la trayectoria de un móvil sonoro y ejecute una recepción técnica bloqueando la pelota con la cara interna de los pies, introduciendo de forma práctica el deporte adaptado en Educación Física.

Su implementación es óptima para el 3.er ciclo (5.º y 6.º de Primaria). En este nivel madurativo, los estudiantes poseen la capacidad de concentración necesaria para aislar estímulos auditivos y acatar las estrictas normativas de seguridad que requiere cualquier juego de sensibilización hacia la discapacidad visual, evitando que la sesión derive en un caos sonoro.

A nivel metodológico, esta propuesta extrae la técnica base del fútbol para ciegos regulado por la IBSA. En los patios, dinámicas de aislamiento visual similares han evolucionado bajo nombres como “El Murciélago” o “A ciegas”, sirviendo también como paso previo y lógico a la iniciación al goalball, ya que ambas disciplinas comparten la misma exigencia de rastreo acústico y bloqueo corporal.

Material:

  • 1 balón sonoro por pareja.
  • 1 antifaz, venda o pañuelo opaco por cada pareja .
  • Bancos suecos o colchonetas pesadas.

Preparación y Objetivos del juego El Radar en V.

– Objetivo Didáctico:

Automatizar el patrón motor de la recepción en cuña basándose exclusivamente en información auditiva, anulando la dependencia visual en el control de la pelota y fomentando la confianza hacia el compañero.

– Organización:

La clase se distribuye en parejas dispersas por la pista. Un alumno asume el rol de receptor (con los ojos vendados y en posición de espera activa) y el otro actúa como guía-lanzador, situado frontalmente a unos dos o tres metros de distancia sosteniendo el balón sonoro.

Diagrama del juego El Radar en V en una cancha de 20x10 metros. Un guía lanza un balón sonoro hacia un receptor con ceguera o los ojos vendados. El balón da un bote en forma de V para trabajar la conexión auditiva a una distancia de 2 a 3 metros.

– Seguridad y Espacio:

El trabajo debe realizarse preferentemente en una pista exterior abierta para evitar el exceso de reverberación que generan las paredes de un pabellón cerrado. Las zonas de práctica se acotan con bancos suecos volcados para evitar que los balones se pierdan. Es imperativo exigir y mantener un silencio perimetral absoluto durante la ejecución de los pases.

Dinámica y reglas del juego El Radar en V.

El flujo de trabajo se basa en la repetición y el ajuste postural. El guía hace rodar el balón raso hacia el compañero vendado. Este debe escuchar la fricción, anticipar la llegada y abrir los pies en forma de “V”. Una vez que el balón impacta en la cara interna del pie, el receptor debe pisarlo de inmediato con la planta para asegurar su inmovilización total.

  • Aviso obligatorio: El guía debe gritar la palabra “voy” justo antes de soltar la pelota. Es una norma de seguridad vital extraída del reglamento oficial.
  • Prohibición de vuelo: El balón no puede elevarse bajo ningún concepto; el lanzamiento debe ser tenso y pegado al suelo.
  • Interacción física: El guía no puede tocar al receptor para corregir la amplitud de sus pies sin solicitar permiso verbal previamente.
  • Cambio de roles: Se intercambian las posiciones de guía y receptor tras lograr tres recepciones exitosas y controladas.

m Gestión de Conflictos:

El problema más habitual en las primeras repeticiones, en el juego El Radar en V, es el “reflejo de huida”. Al no ver la pelota, el alumno tiende a apartar las piernas por miedo al impacto en el último segundo. Para solucionar esto, no permitas lanzamientos al principio. Acércate y coloca tú mismo el balón de forma estática entre sus pies, demostrándole físicamente que la postura en “V” actúa como un escudo natural que protege los tobillos.

– Consejo del Maestro:

Si trabajas el juego El Radar en V en una pista de cemento poroso, la variante de la bolsa de plástico atada al balón funciona mil veces mejor que un balón homologado con cascabeles. El roce del plástico contra el asfalto genera una estela de sonido constante e ininterrumpida que facilita enormemente el cálculo temporal y espacial a los alumnos que lo prueban por primera vez.

Beneficios del juego El Radar en V

La implementación de este juego exige interpretar la trayectoria de un móvil sonoro para ejecutar su bloqueo, forzando la reeducación acústica al anular el canal visual. A nivel pedagógico, demanda una adaptación segmentaria precisa de las extremidades inferiores, donde el alumno debe anticipar espacialmente la llegada de la pelota basándose en la fricción sonora. Esta mecánica actúa como un patrón pre-motor crítico para consolidar el esquema corporal y la eficacia en situaciones de alta incertidumbre perceptiva.

La habilidad motriz básica recae en el control de objetos mediante una parada. El núcleo del trabajo radica en interceptar un móvil en desplazamiento , analizando de forma precisa y rápida su trayectoria y controlando estrictamente la zona de la pelota sobre la que se impacta con la cara interna del pie.

Respecto a las cualidades físicas básicas, la sesión incide predominantemente sobre la velocidad de reacción, definida como la cualidad de responder con un movimiento a un estímulo en el menor tiempo posible. El ejecutante debe reaccionar de inmediato al aviso verbal y al estímulo acústico de la pelota. Existe un trabajo secundario de la flexibilidad, entendida técnicamente como amplitud de movimiento, requerida para la abducción articular en la postura de cuña.

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